MARÍA PAGÉS  
 

España

 
     
 

A los catorce años se titula con honores en Danza Española. La bailaora inicia su carrera profesional como solista, con las compañías de Antonio Gades, con la de Mario Maya, con el ballet de Rafael Aguilar y con el de María Rosa.

A finales de los años 80, María deja de interpretar el trabajo de otros para empezar a desarrollar y explorar sus propias ideas coreográficas. En 1990 funda la Compañía María Pagés, que debutó en su ciudad natal con el espectáculo Sol y Sombra. Dos años más tarde, la Bienal de Arte Flamenco de Sevilla le encarga la coreografía Tango, representada por su compañía en el Auditorio de la Exposición Universal de Sevilla. Ya en la siguiente Bienal, la de 1994, presenta el espectáculo De la Luna al Viento en el Teatro de la Maestranza. El montaje dirigido por José María Sánchez confronta la música clásica y el flamenco con la aportación del guitarrista Rafael Riqueni y la cantaora Carmen Linares.

Ya para entonces, está considerada como la vanguardia del baile flamenco, título que se confirma cuando Berlín le dedica su primer festival flamenco en 1995. En el año 1998, el Festival de Granada encargó a María Pagés una reposición de la aclamada obra, elegida como mejor espectáculo de flamenco representado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla en sus diez primeros años de vida.

Desde 1995, la bailaora y coreógrafa encabeza el cartel de Riverdance, The Show, montaje de Bill Whelan que recorrió los principales escenarios del circuito internacional. De sus colaboraciones cinematográficas destaca la participación en Carmen, El Amor Brujo y Flamenco de Carlos Saura, así como en La Bella Otero y Hemingway Fiesta y Muerte de José María Sánchez.

María Pagés fue nombrada en 1996 directora de la Compañía Andaluza de Danza, para la que creó El perro andaluz, Burlerías, merecedora del premio nacional de coreografía ADE ese mismo año. Con su propia compañía volvió a estrenar en el Teatro de la Maestranza en la Bienal de 1998 La Tirana, obra inspirada en Goya fruto de la colaboración entre María Pagés y el cineasta José María Sánchez.

La compañía ha representado el montaje en distintos festivales internacionales por Alemania, Estados Unidos, Japón, Francia, China, Italia e Israel.

En enero de 2001, la compañía regresa a Estados Unidos para bailar en la fiesta de investidura del presidente George W. Bush, en Washington DC. Un mes después presenta en Nueva York Flamenco Republic, en el marco del I Flamenco Festival USA, obra también representada en el Festival de Jerez, en el Teatro de la Maestranza y en el Festival de La Unión. Durante la misma temporada también actúa, junto a las primeras figuras españolas del baile, en la Primera Gala de la Danza Española y del Flamenco del Teatro Real de Madrid.

María Pagés vive un momento dulce. La bailaora y coreógrafa sevillana rebosa madurez en una etapa de plena explosión creativa y de reconocimiento internacional. La forma de entender el baile flamenco de esta mujer de brazos infinitos que no entiende que el arte pueda limitarse, se ha ganado un puesto de influencia en el panorama dancístico mundial.