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Cuando el Príncipe de Persia espera su turno de
muerte tras haber fallado en su intento por desposar a Turandot, una
mujer desesperada (Liú), acompañada de un anciano (Timur) pide auxilio
a un hombre a quien se le identifica como el Príncipe Desconocido. Con
sorpresa, éste da cuenta de que aquel anciano es su padre y que, al
igual que él, se halla exiliado por causa de un nuevo gobernante
usurpador en su país. Liú, a su vez, confiesa que la lealtad hacia
Timur obedece, simplemente, a una leve sonrisa que, alguna vez le
regaló el príncipe, el hijo del viejo Timur.
Cuando el Príncipe Desconocido se topa con la imagen de Turandot
quien, implacable, ha dado la instrucción final y fatal de ultimar al
osado Príncipe de Persia, un sentimiento infrenable le ha invadido
ante la belleza deslumbrante de la cruel princesa, quedando flechado
de amor. En esa prueba el Príncipe Desconocido tomó la decisión terca
de afrontar la prueba. El futuro amor de Turandot lo había cegado.
Todos, incluidos Timur y Liú, se afanan en persuadir al nuevo
enamorado de su temeraria decisión. Es en vano. La suerte está echada,
y para refrendarlo, el Príncipe Desconocido golpea tres veces el gong
que cuelga con el único propósito de anunciar tal valentía.
Es la propia Turandot la que insiste ante el Príncipe Desconocido, por
última vez y precedida de su padre, el emperador Altoum, de dar marcha
atrás en su decisión. No lo consigue. Turandot explica la razón de su
crueldad con los hombres, lo hace por venganza de un suceso imperial,
acaecido hace miles de años y cometido por un bárbaro que raptó y
violó a una princesa.
Turandot inicia así con las tres preguntas entrelazadas en sutiles
juegos de palabras. Las respuestas llegan puntuales de parte del
Príncipe Desconocido: la Esperanza, la Sangre y Turandot. No obstante
la precisión del responsorio, la princesa se niega a cumplir con la
palabra real empeñada, ante el asombro y enojo de su propio padre, el
emperador Altoum.
El Príncipe Desconocido no quiere forzar el amor de Turandot y le da
la oportunidad que ella le pide. Si al amanecer se sabe el nombre de
quien hasta hoy ostenta sangre real, pero de identidad desconocida,
dejará en libertad a Turandot pues habrá ofrecido una vez más su vida
a cambio.
Timur y Liú son hostigados y torturados a fin de que revelen la
identidad del Príncipe Desconocido. Ella se mantiene firme y confiesa
a Turandot que su boca no habrá de pronunciar ese nombre pues le anima
un profundo amor por la vida de aquel hombre, y opta por el suicidio.
Esta es la última parte que alcanzó a escribir Puccini, pues la muerte
lo sorprende. La obra tuvo que ser terminada por su discípulo Franco
Alfano.
La producción de Turandot para el Festival Internacional Tamaulipas
2006, está integrada por un elenco de primer nivel, su director
concertador es el reconocido Maestro, Enrique Patrón de Rueda, la
Dirección de Escena es de Miguel Lombano y la Dirección de Coros del
Maestro Sergio Martínez. Turandot cuenta además con los actores José
Luís Duval, April Montes, Carlos Castro Galván, Bertha Granados,
Álvaro Ramírez, Jorge Lagunas,
María Katzaraba, Silvia Rizzo, Ricardo Rodríguez, Oscar de la Torre y
Luís Alberto Sánchez.
La obra cuenta con la participación de 80 integrantes de los coros de
este festival: Coro de la Orquesta del DIF Tamaulipas, Coro Vocal
Santander, Coro San Agustín, Coro del Noreste Mexicano Donaciano de la
Cruz, Coro Excpedia de la Facultad de Música de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas, así como un gran reparto de actores y
bailarines tamaulipecos.
Enrique Patrón de Rueda: Cuenta con una brillante trayectoria
profesional en el ambiente musical y operístico que lo ha situado en
un destacado lugar en la vida cultural a nivel nacional e
internacional. Su profundo conocimiento de la ópera le ha valido ser
reconocido en México como el mejor director del género.
Dentro de sus interpretaciones más sobresalientes se encuentran, la
ópera Tosca con Placido Domingo, Turandot, con Gilda Cruz Romo, Madame
Butterfly y la Bohemia, entre muchas más.
Su preparación ha sido constante, cursó estudios en El Conservatorio
Nacional de Música, el London Opera Center, la Royal Academy of Music
y el Morley College.
Sus guías musicales han sido Tito Gobbi, Reri Grist, Sir Geraint Evans
y Peter Gelhorn, con quién completó sus cursos de dirección orquestal.
Su talento y dedicación lo hicieron acreedor de becas, otorgadas por
los gobiernos de Gran Bretaña e Italia, especializándose en ópera, en
las ciudades de Londres y Siena, respectivamente.
Titular de Orquesta del Teatro de Bellas Artes, Director Artístico de
la Compañía Nacional de Opera, Director Artístico de la Temporada de
Opera Concierto de la Filarmónica de la Ciudad de México, Director
Artístico del Festival Cultural Sinaloa, de donde es originario, y
promotor de actividades artísticas y culturales en su estado. Ha
participado en el Festival Internacional Tamaulipas, como director
concertador de las óperas Madame Butterfly y Carmen. De los ballets
clásicos Giselle y Don Quijote junto a la compañía Nacional de Danza y
de los conciertos populares con Fernando de La Mora y María del Sol. |
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