Carlota Emperatriz. MÉXICO

 

 

Obra de teatro en un acto que cuenta con la destacada participación de la actriz Jacqueline
Andere, una de las grandes estrellas del cine y televisión mexicana. La Andere ha sido
reconocida con más de 50 premios a lo largo de su carrera en el séptimo arte, además de
gozar de importantes éxitos en telenovelas, trabajando al lado de reconocidos actores. En
Carlota Emperatiz actúa bajo la dirección de Miguel Sabido.

Miguel Sabido es dramaturgo y director de sus propios espectáculos, acumula más de
60 premios nacionales e internacionales; “LasTentaciones de Maria Egipciaca”, “Falsa
Crónica de Juana la Loca”, “Las Máscaras de Sor Juana” además de sus pastorelas
como “El Ermitaño”, “La Ley de Herodes”, entre otras que ha convertido en enormes
éxitos.

Sabido es una verdadera leyenda de la televisión mexicana pués además de escribir
telenovelas históricas, dirigió durante varios años un canal cultural, cuenta con una
impresionante labor cultural en Televisa, elaborando decenas de programas culturales.
Miguel Sabido es actualmente uno de los investigadores más notables del teatro
mexicano, rescatador de las tradiciones de nuestro país.

La trama de esta obra titulada Carlota Emperatriz se sitúa a partir del viaje de Carlota
a México siendo esposa de Maximiliano de Hasburgo, hermano de Francisco José,
Emperador del Imperio Austro – Húngaro, el mayor imperio de Europa en ese momento.
En abril de 1864, una comisión de observadores residentes en Europa, encabezados
por José María González Estrada, les ofreció convertirse en Emperadores de México,
gracias a las gestiones de Eugenia Montijo, esposa de Napoleón III, quien prometió su
ayuda incondicional y la presencia del ejercito francés, considerado el mejor del mundo,
para sostenerlos en México.

Carlota trató de integrarse al país, luchando de manera abierta para que las indígenas
tuvieran acceso a la educación, sin embrago, tras la retirada del ejercito francés, los
liberales al mando de Benito Juárez ganaron terreno, obligando a Carlota a regresar a
Europa para solicitar ayuda a Napoleón III, fracasando en su intento, mientras que
Maximiliano fue fusilado en el Cerro de las Campanas en Querétaro el 19 de junio de
1867.